El día de la cruz: tradición granaina desde el siglo XVII ¡sin pero!

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El día tres de mayo se celebra una tradición de gran arraigo popular en Granada. El origen de la cruz de mayo tiene claros tintes paganos, en las festividades precristianas de fertilización del mundo viviente. Pero esto en algunos sitios de Andalucía, como Granada, se ve atenuado por la presencia islámica, que borró este sentido originario de jolgorio hasta después de la reconquista.

Los orígenes del día de la Cruz

La antigua festividad litúrgica de la Invención de la Santa Cruz se fecha en el 3 de mayo. En este día queda plasmada la confrontación entre el cristianismo y el Islam por medio del símbolo de la cruz. Al islam le es chocante la idea de la crucifixión y que el cristianismo admita que su Dios haya sufrido la afrenta. Esto se traduce en el odio a este símbolo del cristianismo. Por ello, en los distintos levantamientos musulmanes, destruir la cruz será uno de los actos principales.

día de la cruz granada patioDurante mucho tiempo se celebraron en los patios, dónde a partir de las 2 de la mañana del 3 de mayo se construían altares donde se levantarían las cruces adornadas con guirnaldas de flores. A su alrededor colocaban prestigiosos  objetos con el fin de honrar con las mayores riquezas el símbolo cristiano. Esto incluía desde piezas de cobre, cerámicas, mantones de Manila y todo aquello que implicara abundancia. También todo lo relacionado con la vegetación típica de esa estación del año, también tenía  en ella su espacio. Una vez finalizada la decoración, las cruces se velaban por devotos que la custodiaban en oración. Pero también vigilando los bienes comunales que en ella  se habían depositado. En torno al santo símbolo las familias se reunían con la intención de exaltar la Cruz y la Primavera.

El pero de la cruz

Algo que no puede faltar en ninguna cruz es la manzana o pero atravesado por una tijera. Tradicionalmente da a entender a los pretendían criticar la estética del altar que esa opinión o actitud  no tiene pero que valga. Entre los demás símbolos propios de las cruces están el plato o cualquier recipiente en el que los visitantes deben depositar unas monedas (chavicos) en aquellas cruces que han llamado más su atención, siendo esta una forma de reconocerlo en forma de limosna, que luego era repartida entre los más necesitados.